Conocimos a Cifu en el Johnny (utilizo el plural, por literal) cuando el jazz en Madrid intentaba salir de sus catacumbas. Ya era un veterano y gustaba narrar las historias de los pioneros, especialmente las del Whisky Jazz de la calle Villamagna que era un lugar donde abundaban los espías, pero esas no eran las historias que solía contar Juan Claudio Cifuentes, Cifu para los amigos. Lo de Cifu era la música y, sobre todo, las historias de los músicos. Hace unos años superó un cáncer de garganta y le veíamos con una botella de agua para engrasar su instrumento de trabajo. La voz. Salió airoso de aquella batalla sin dejar de contar la enésima anécdota de Count Basie, Tete Montoliu, Lou Bennet y un larguísimo etcétera que incluía toda la historia del jazz. Seguir leyendo