La lógica difusa de los mercados y el “procés”

El miércoles 6 de septiembre, mientras Carmen Forcadell oficiaba en el Parlament un esperpento que ni tan siquiera Valle Inclán hubiera imaginado, en Berkeley (California) fallecía a los 97 años Lotfi Aliester Zadeh, el padre de la llamada “lógica difusa” -algunos prefieren “lógica borrosa”- o “fuzzy logic”, una técnica que está presente en cámaras de video, trenes sin conductor, lavadoras o automóviles. Zadeh, nacido en Azerbajan, y con abundantes discípulos en España, en 2012, recibió en Madrid el premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento, una de las iniciativas predilectas del presidente de la entidad bancaria, Francisco González.

El esperpento del Parlament llamó la atención dentro y fuera de nuestras fronteras. Asombra la posibilidad de una “consulta ilegal”, pero los mercados, aunque advierten de los peligros de las posibles complicaciones del “procés”, sobre todo si hay problemas en la calle, descartan la independencia. “Independencia. Los mercados dicen ‘No tan rápido’” escribía en Bloomberg Mark Gilbert. “El riesgo de la independencia es remoto, aunque la incertidumbre nunca ha sido mayor”, afirma un informe de JP Morgan. Fitch, una de las tres grandes agencias de “rating” cree que “la separación es poco probable” y en Goldman Sachs barruntan que “habrá referéndum, pero no independencia. La ilegalidad será derrotada, pero los anarquistas se lanzarán a la calle”. Los mercados pues, ya han emitido su veredicto y, aunque es cierto que la prima de riesgo española ha subido, lo ha hecho en línea con la de los países más próximos, todavía es muy inferior a la italiana y sigue protegida por ese BCE, al que no tendría acceso el Estado independiente que anhela Puigdemont. Además, sobre la solvencia de Cataluña, que ya está en bono basura, amenaza otra bajada si hay conflictos en la calle, como parecen buscar los líderes de la CUP.

Los mercados, cada vez más, se mueven -en el segundo a segundo- por decisiones que toman máquinas, programadas en buena parte gracias a la técnica de la “lógica difusa”, un concepto en el que entre lo verdadero y lo falso existen todos los grados de verdad, algo que los nacionalismos radicales y los independentismos no aceptan. Los mercados -que son el dinero invertido de cientos de millones de personas- son falibles, pero se cuentan por más sus aciertos que sus errores a la hora de escrutar el futuro. El dinero tiene claro que en el “procés” hay mucho de lógica borrosa y que no habrá independencia, aunque advierte sobre un día después de la frustración conflictivo, sin que se deba olvidar, como señala Peter Berstein en su “Extraordinaria historia del riesgo”, que “es un error tratar lo improbable como imposible”. Mientras, en Madrid hay expectación -también en la Moncloa- ante la intervención obligada del catalán Juan Rosell, presidente de la CEOE, en la Asamblea General de la organización que se celebra el miércoles. Lógica difusa o borrosa.

(Una versión de este artículo se ha publicado en El Periódico de Catalunya)

Acerca de Jesús Rivases

Jesús Rivasés, director del semanario 'Tiempo'.
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