El dinero tiene precio y Trichet

El dinero, como todo, también tiene un precio. El precio del dinero es el tipo de interés. Como ocurre con cualquier otro bien o servicio, también en el caso del dinero su precio influye en su utilización. El dinero barato fomenta su uso, el dinero caro lo restringe. En eso consiste la política monetaria, a veces oculta tras farragosas explicaciones de políticos y economistas. En la Unión Monetaria y también en los Estados Unidos el precio del dinero lo fija, de forma autónoma e independiente, un organismo llamado banco central. En Europa es el Banco Central Europeo (BCE) y en Estados Unidos, la Reserva Federal. El Banco Central Europeo, que preside un francés, Jean Claude Trichet, tiene el mandato fundacional de prevenir la inflación. Para conseguirlo tiene en sus manos el arma de subir o bajar el precio del dinero y, para no estar sujeto a presiones, no sigue más directrices que las suyas propias. Es decir, Trichet y el resto de miembros del consejo de Banco Central Europeo deciden con libertad lo que quieren hacer, al margen de que sus decisiones les gusten o no a los gobiernos que los nombraron. Los mismo sucede en Estados Unidos con la Reserva Federal y en otros países, como Nueva Zelanda, que han adoptado este modelo que, a lo largo del tiempo, se ha demostrado como el más útil. La razón de la independencia de los bancos centrales con respecto a los Gobiernos –criticada por algunos- tiene una justificación sólida. La historia demuestra que cuando los Gobiernos han tenido en sus manos la capacidad de fijar el precio del dinero, demasiadas veces la han utilizado en su propio beneficio –sobre todo electoral- en lugar de emplearla para garantizar el buen desarrollo de la economía. La independencia de los bancos centrales no le da, sin embargo, un certificado de infalibilidad. Sí, pueden equivocarse y ha ocurrido, quizá con más frecuencia de la deseada. A pesar de todo, cuando se han equivoca lo han hecho con independencia y además, la historia de sus aciertos es mayor que la de sus errores.

Ahora, el Banco Central Europeo que preside Trichet parece dispuesto a subir el precio oficial del dinero, situado desde hace más de un año en un bajísimo 1%, uno de los más reducidos de lo historia. El BCE colocó tan por los suelos los tipos de interés para impulsar la recuperación económica. Ahora, ve peligro de inflación en el horizonte y es probable que en abril los suba hasta el 1,25 ó el 1,50%. Todavía seguirán históricamente bajos, sobre todo en España, en un país donde apenas hace veinte años, el precio del dinero superaba con creces el 10 y el 12%. No obstante, un alza de los tipos de interés servirá para controlar los precios, pero afectará a quiénes vayan más rezagados en la recuperación, como es el caso español. Los expertos discuten si es el momento más adecuado para una subida de tipos de interés, aunque también es cierto que países como Alemania y Francia empiezan a ver muy real su recuperación económica. Para ellos, unos tipos de interés algo más altos no deberían suponer graves problemas. Para España, en teoría, tampoco, porque entre el 1% y el 1,25 ó el 1,5% tampoco hay tanta diferencia. Incluso si el BCE los tipos de interés para España todavía estarán entre los más bajos de su historia. A pesar de todo, esa subida del precio del dinero, también por razones psicológicas, puede retrasar todavía más la recuperación económica española y, desde luego, a millones de familias española, hipotecadas para adquirir sus viviendas, le afectará de lleno. Quiénes tengan un trabajo, deberán ajustarse algo más el cinturón, pero podrán asumir 0,25 ó 0,50 puntos más de tipos de interés. Quiénes hayan perdido su trabajo en estos tiempos, tendrán otro problema añadido. En resumen, la subida del precio del dinero no es una buena noticia para España, pero tampoco debería ser dramática. Además, siempre queda la esperanza de que los mercados –ha ocurrido en otras ocasiones- ante la previsión de un posible aumento de los tipos de interés se acomoden y se ajusten y, entonces, habrá sido suficiente con la advertencia del BCE. Sin embargo, es poco probable y la era del dinero muy barato empieza a terminar.


La otra crónica del director

Acerca de Jesús Rivases

Jesús Rivasés, director del semanario 'Tiempo'.
Esta entrada fue publicada en La otra crónica del director y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Current day month ye@r *