Diciembre, con sandalias japonesas y un perro motorista, en imágenes

Queridos lectores,

con este ya son tres los meses de Diciembre que me he sentado frente al ordenador para pasar un ratito con vosotros. Sé que a menudo os hablo del paso del tiempo y de su importancia pero es precisamente en estos ratitos de Japón y yo cuando me detengo a pensar sobre ello. No voy a divagar, porque sé que lo que queréis es ver las sandalias japonesas. Sólo quiero recordar una frase que me dijo ayer una persona cuándo le pregunté si nos daría tiempo. «Sí – me dijo - el tiempo es ahora».

Sandalias japonesas

Seguro que habéis visto más de una vez en alguna película el calzado que visten los japones@s con sus kimonos. Inicialmente puede parecer todas iguales: una especie de chancla playera más arreglada pero, hay diferencias. Las hay de madera, con cuña – para ocasiones más especiales – y las zoori, las únicas que yo he probado y de las que os quiero hablar hoy.

Zoori: sandalia japonesa plana en el ryokan

Esta sandalia es unisex. Yo laprobé por primera vez hace unas semanas, en la escapada que hicimos a un ryokan junto al Monte Fuji. La utilizaba siempre en el momento en el que salía de la habitación, bien para bajar al desayuno (donde todos íbamos con las mismas sandalias) o bien cuando iba a relajarme un ratito al onsen. Es gracioso porque, por ejemplo, la sala del desayuno también era de tatami y tenías que entrar descalzo. Todos dejábamos nuestras sandalias a la entrada y al salir, era difícil saber cuáles eran las tuyas aunque, creo que a nadie le importaba. En esta ocasión, estaban como plastificadas y he de decir que me parecieron muy cómodas.

Perros motoristas en Tokio

Desconozco la regulación que hay aquí con el tema de los animales en los vehículos pero, por lo que he visto hasta ahora, no debe haber ningún punto en concreto que indique cómo deben ir. Lo digo porque, ¿os acordáis de la foto con mi amiga japonesa en el coche, la, que nos trajo hasta nuestra nueva casa con su perro? Como podéis ver, Leo, su pequeño galgo, iba a sus anchas, pasaba de la parte delantera a la trasera, le daba lametazos mientras conducía… Un pelín peligroso.

Pues bien. El pasado sábado fuimos a dar una vuelta con Carlota y nos encontramos con esto.

Perro motorista en Tokio

La imagen, sin duda, es divertida pero me parece más propia de una película. Pra empezar, el perro lleva gafas. El dueño, no sé si llegáis a apreciarlo, lleva atado al perro con un arnés rodeándole el cuello y, la postura del perro, con las patas delanteras en el volante, ¡me parece una locura! Iban despacio pero, cualquier bache o un pequeño resbalón podría ser terrible. Me sorprende que permitan estas cosas en Japón.

Objetos perdidos en mi edificio

El domingo por la mañana bajé un segundito al supermercado. Aproveché, además, para bajar el cartón y el plástico por lo que iba con las manos ocupadas y mi intención era llegar hsta el cuarto del reciclaje sin soltar todo.

Cuando entré en el ascensor me percaté de que en una esquina había un pequeño colgante como los que se suelen poner en el móvil o en los llaveros. Y no, no me agaché a por él ni solté todo lo que llevaba. No me preocupé por él.

Dejé el plástico y el cartón, crucé la calle, entré en el supermercado y quince minutos después estaba de nuevo en el ascensor. Pues bien, ¿sabéis dónde estaba el colgante?

Objetos perdidos en mi edificio

Alguioen se molestó en cogerlo y colgarlo con un celo para que tuviera más visibilidad. Ese mismo día, después de comer, ya no estaba. Imagino que “volvío a su dueño”.

¿Por qué os cuento esto? No digo que no se haga en otros lugares del mundo y, todo depende de cada persona pero aquí suelen ser muy cuidadosos con todo, incluso, con pequeñas cositas como esta. Otro, en mi lugar, quizá habría hecho lo mimo, o se lo habría dado al conserje, o le habría dado una patada para colarlo por el agujero del ascensor, o se lo habría quedado…

¡SÚPER POSTRE!

En el escaparate de un karaoke que hay junto a mi academia, exponen estos suculentos postres: una masa de pan bimbo adornada con frutas y nata…

Dulce japonés giganteNo nos llega para todos (y eso que es enorme) pero quería endulzar vuestro inicio de Diciembre.

Feliz semana gente molona :D

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2 respuestas a Diciembre, con sandalias japonesas y un perro motorista, en imágenes

  1. Anais dijo:

    Ese super postre me suena!! Decir que entra por los ojos es decir poco… ¡Feliz Diciembre!

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