¿Stiletto Strenght o Gyrotonic?

Cuando tenía 12 años y pensaba en cómo sería cuando fuera mayor me imaginaba rica, con un gran trabajo y varios novios. Ser pequeña no significa ser tonta. A mis treintaytantos no soy rica, no tengo un gran trabajo -aunque al menos tengo trabajo- y tengo varios novios. ¿De qué me quejo?

-Eso, ¿de qué te quejas?, me respondió mi amiga María.

-Yo creo que no estás viendo la parte positiva de todo esto. Tienes a dos tíos que están colgados por ti, aprovéchalo.

-María, estoy engañando a dos tíos y a mí misma. Seamos sinceras. Arturo me da estabilidad y tranquilidad, me hace sentir muy bien. Y Jairo es la pasión, la atracción y el desenfreno.

-¡Por eso!, quédate con los dos.

María y yo manteníamos esta conversación en la entrada de un gimnasio del centro de Madrid. Mi creciente estado de ansiedad me había llevado a dejarme convencer por mi amiga para apuntarme a un gimnasio. Determinado tipo de ejercicio físico no es lo mío, pero, después de varias noches sin dormir, decidí que lo único que podía devolverme a los brazos de Morfeo, era derrotar a mi cuerpo.

Un hombre de sonrisa Profident y cuerpo de Mister Proper se acercó a nosotras y a María se le encendieron todas las feromonas.

-¿Sois nuevas, verdad?

Las dos asentimos boquiabiertas y le seguimos como zombis mientras él nos enseñaba el gimnasio a modo de agente inmobiliario. A la derecha, tienen la sala de spinning, a la izquierda la de yoga, el baño, la sauna y ésta es la sala de sttiletto strenght.

Fue oír la palabra tacones y fueron mis feromonas las que se dispararon.

-¿Perdona?, le dije a Míster Perfecto 2012.

-Sabía que esto iba a ser lo vuestro. Aunque dudaba entre el sttiletto strenght o el Gyrotonic.

-Hombre, si me das a elegir entre tacones y gintonic, va a ser complicado, le dije muy segura.

Y Míster Universo se echó a reír.

-A ver. El sttiletto strenght es una modalidad de gimnasia que se hace sobre tacones. Es una mezcla de Pilates, con pasos de baile y estiramientos de piernas.

María seguía con la boca abierta y sin parar de mirarle. Aún a riesgo de parecer una borracha, le volví a preguntar por el gintonic. Mi percepción de los gimnasios estaba cambiando por momentos. Me imaginaba a mí misma, con mis tacones, con un gintonic en la mano y un pibón dándome masajes por todo el cuerpo. Estaba por sacar ya mi tarjeta de crédito para pagar tres cuotas seguidas cuando el primo de Zumosol dijo:

-No, a ver, el Gy-ro-to-nic se realiza en unos aparatos que por sus movimientos favorecen el flujo sanguíneo. Reequilibran la energía.

-Ah, entonces si no hay alcohol, prefiero los tacones. Y, ¿los tacones nos los regaláis vosotros, no?, Mi número es el 38 y si llevan plataforma, mejor. El color me da lo mismo.

-No, los tacones los traéis vosotras.

-Creo que no lo he entendido bien. ¿Yo traigo los tacones, pongo el ejercicio físico y encima os tengo que pagar dinero?

En ese momento, María reaccionó y se echó a reír.

-Mi amiga es muy irónica, le dijo a Matthew McConaughey mientras me daba un pisotón. Creo que nos apuntemos a la clase de ejercicio con tacones.

-Lo que podéis hacer es venir un día a una clase de prueba y si os gusta pagáis la matrícula, ¿os parece?

-¡Claro!, dijo María. ¿La das tú?

¡Cuánto tenía que aprender de mi amiga! No daba puntada sin hilo. No sé cómo lo logró pero al salir del gimnasio ya tenía el teléfono del chico del anuncio de la Coca-Cola. Y, mientras, yo, sumida en un bucle absurdo entre Arturo y Jairo.

-Bueno, y hoy ¿con quién has quedado?, me dijo María mientras encendíamos un pitillo.

-Con Jairo, de nueve a once. A las once y media me llama Arturo al móvil, está de viaje esta semana.

-Vaya te lo está poniendo fácil.

-María, me siento fatal y a la vez no puedo evitarlo.

-Lo sé, no te juzgo, pero no puedes seguir así mucho tiempo. Sobre todo porque tú no lo llevas bien.

-Me tengo que ir. Cuídate, le dije.

Me dirigí a la Plaza de Santa Ana, habíamos quedado en un bar típico de guiris. Lo había elegido yo. Era como estar en un país extraño, como si por quedar allí no estuviera sucediendo de verdad, como si fuera una aventura del verano.

Estaba esperándome, guapísimo, en una mesa, tan seguro de sí mismo.

-Hola, me dijo, y me dio un beso.

-¿Qué estamos haciendo?, le respondí yo.

-Tomarnos algo, vernos, me respondió mientras me apretaba la mano

-No bromees. Me refiero a esto, ¿qué estamos haciendo?

-¿Quieres que lo dejemos?

-Sí. No. No lo sé.

-Yo no quiero dejarlo, ni quiero que hagas nada, estoy bien así.

-Claro, tú, tú y después tú. ¿Qué hay de mí, de cómo estoy yo? ¿Qué hay de Arturo?

Silencio. Largo, muy largo. El camarero nos interrumpió cuando nos trajo las dos copas de vino, que casi me bebí de un trago.

No dijimos mucho más en toda la noche. Cambiamos de tema. Olvidamos por un momento la realidad y los sentimientos hacia terceras personas. Y nos dejamos llevar.

Ni stiletto strenght ni girotonic. Necesitaba algo más fuerte para superar esto. Así que al día siguiente me apunté a kickboxing.

Acerca de Cecilia G.

Todos los lunes, una nueva historia.
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8 respuestas a ¿Stiletto Strenght o Gyrotonic?

  1. Ananda dijo:

    Sinceramente, pienso lo mismo que Nacho, yo dejaría a los dos y así dejaría de pasarlo mal. Uno por exceso y el otro por defecto es demasiado, y si te soy sincera Jairo no me gusta porque ni come ni deja comer pero hay algo en Arturo que tampoco me gusta, me da mala espina, pienso que esconde algo no muy bueno, espero equivocarme. Me parece muy buena idea lo del kickboxing, te irá estupendamente. Ánimo.

    • Cecilia G. dijo:

      Hi Ananda!!
      A mí gustarme, lo que se dice gustarme, ¡me gustan los dos! jejeje, ahora empiezo a entender algunas canciones y situaciones…
      Gracias por escribir!
      Lía

  2. Tamara dijo:

    Hola chikiiiiii!! primero agradecerte el pedazo de post!!! y segundo… a ver, vamos al lío… más claro agua.. a Jairo no le interesa NADA más, él está bien así, a mí un tío que no le importa que yo esté con otro y que tenga que ser cuando y donde quiera…. lo siento pero no me llena una relación así… la pasión es importante pero no es lo único Lía, un hombre que no quiere exclusividad en una relación, que sólo piensa en sí mismo… no aporta NADA! y estoy segurísima que tú, en el fondo opinas lo mismo neni… Me ha dejado muerta lo de… -Yo no quiero dejar, ni quiero que hagas nada, estoy bien así…. yo lo mandaba a la mierda, así de claro te lo digo, yo creo que si le das la oportunidad a la relación con Arturo… saldría bien, pero para eso tienes que estar dispuesta a olvidarte completamente de Jairo… y ahí es donde radica tu problema chiki..
    Un besazo! y gracias otra vez por hacer el post mas largo!!! muuuak!
    Pd: Vente unos días a Zaragoza que estoy de vacaciones y olvídate de todo!

    • Cecilia G. dijo:

      Hola Tamara!!
      Muchas gracias por el apoyo y la invitación. Uff…creo que la teoría es siempre más clara que la práctica. Porque yo lo veo igual que tú, pero a la hora de la verdad….
      Quizá tengas razón y Arturo se merezca una oportunidad…
      Gracias de nuevo!!
      bs
      Lía

  3. Ana J dijo:

    Lo de “varios novios” me ha molado… jajajja…
    (Oh!, my Matthew! –digo, “my God!”-)

  4. Patri dijo:

    Hola Lía!!
    Bueno me parece fatal lo de Jairo. Ha dejado muy claro qué es lo que quiere (aunque a decir verdad, ya lo había dejado claro hace tiempo). Por tu propio bien, yo creo que será mejor que te olvides de él porque te va a hacer mucho daño…
    Y tal vez, ni siquiera Arturo sea tu hombre. Como has podido ver en el gimnasio, hay más hombres que peces en el mar jejeje.
    Bueno espero que no hayas daños colaterales en este ménage à trois…
    Un besazo. Y gracias por estos post tan geniales y por contestarme a los comentarios

    • Cecilia G. dijo:

      Hola Patri!
      El problema es que los dos no queremos lo mismo, ¿verdad? ¿Cómo puedes parar lo que sientes por alguien, incluso cuando sabes que ese alguien no te conviene? Si algo bueno y malo tiene el amor es que no lo controlamos, aunque tampoco debemos dejar que sea él el que nos controle…¿Quién tiene la medicina para algo así? Y, por favor, si alguien la tiene que nos la cuente!
      Muchas gracias a ti por escribirme y por leerme.

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