Sobrevivir a Christian Grey

“Sí, lo admito. Empecé y no paré hasta terminar los tres libros. Yo también soy una fan de “Cincuenta sombras de Grey”*. Y lo malo no ha sido leerlos, sino los efectos secundarios. ¿Cómo recuperarte de un romance entre un millonario casi perfecto, Christian Grey, y una inteligente mujer, Anastasia Steele, que le salva de su pasado?, ¿Cómo recuperarte de una novela erótica en la que la protagonista pasa de ser virgen a tener cinco orgasmos al día? Quiero que Grey sea mi marido y yo su Anastasia, me confesó María después de dos copas de vino.

-¿Has dicho millonario, guapo y perfecto? Interesante e inexistente mezcla, contesté a la insensata de mi amiga.

-¡Qué graciosa! No creas que, Grey, también tiene sus defectillos.

-Creo que podría soportar esos defectillos, como tú los llamas, por unos cuantos millones de dólares, incluso de euros, le contesté con mi media sonrisa cínica.

-No seas sarcástica Lía. Resulta que a Grey le gusta el sadomasoquismo light y es un obseso del control. A lo que voy es que desde que leí esta trilogía -porque ahora todo es de tres en tres menos el salario- mi relación me parece una basura. Mario no me regala coches, no tiene una sonrisa perfecta, no me trata como a una diosa y, lo peor de todo, no me garantiza ni un orgasmo diario.

-Lo que tienes que replantearte es tu cabeza. ¿De verdad la tienes encima de los hombros?, ¿Le exiges a Mario que sea como el protagonista ficticio de una novela? Estamos en el siglo XXI y ya sabemos quién es el ratoncito Pérez. Por favor, María, madura un poco.

-Léela y luego me cuentas listilla. Un consejo: te recomiendo que leas las escenas de sexo con tu pareja.

-¿Qué pareja?, ¿La de mis calcetines? María, eres muy susceptible y no se puede ir por la vida siendo tan impresionable. Hay que ser un poco más firme. Deberías tener los pies sobre la tierra. Por favor, que ya somos mayorcitas, la regañé con prepotencia.

Tres días más tarde, me encontraba en el sofá de mi casa, del que apenas me había movido para ir a trabajar. En las últimas 72 horas prácticamente no había comido, ni dormido y mi aspecto era lamentable. El motivo: acabar de leer la adictiva, por primera vez los expertos en marketing no mienten, trilogía. ¡Quiero uno de esos en mi vida! No me refiero a uno de marketing, sino a un tío que se parezca a Grey. Excepto porque le dice a su chica cómo debe vestir, por ahí no paso, digo sí a todo lo demás. Grey es un hombre guapo, multimillonario, toca el piano, habla francés, pilota helicópteros, adora a su familia, y, sobre todo, está 27 horas al día pendiente de su chica. Incluso, la escucha cuando habla y se interesa por sus sentimientos. Y, como en una oferta del súper, Grey es capaz de proporcionarle más de cinco orgasmos al día. ¡Compro, compro y compro!

Tras tres días sumergida en este tórrido romance -es la última vez que me engancho a algo así y a Chanel pongo por testigo- llegó el día de la cena con Arturo. Como una yonqui del amor…de otros-y esto ya empezaba a ser preocupante-, traté de anularla. Pero María, al fin y al cabo la culpable de mi situación, se presentó en casa.

-¿No pensarás seguir releyendo el libro y renunciar a la cena con Arturo, verdad?

-¿Eh?, ¿Qué libro?, ¿pero qué invento es éste?, le dije parafraseando a Sara Montiel.-No, no, si es que me duele un poco la cabeza.

María miró hacia la mesa del comedor donde estaban las pruebas de mi delito: los tres tomos de E.L. James, de más de quinientas páginas cada uno, diseccionados, subrayados, clavados en mi memoria (o, peor aún, en mi tierno corazón).

-Escucha, tienes que ir a la cena con Arturo. Quizá no salga nada de ahí, pero al menos es un tío de la vida real.

Prácticamente fue ella quien me vistió, me peinó y me acompañó hasta casa de Arturo. Y la noche fue de mal en peor. Las comparaciones son odiosas, sí, pero inevitables. El hogar de Arturo no era el ático del Señor Grey desde el que se veía todo Seattle. No tenía su pelo, ni su sonrisa, ni un trágico pasado del que yo le salvaría. Arturo era un tipo atractivo, adinerado, con una casa bonita y funcional en el centro de Madrid. Sin embargo, no era suficiente para mí, ni para mis exaltadas expectativas desbocadas por “Cincuenta sombras de Grey”.

Como una loca salida de un cuento, lo primero que hice en el apartamento de Arturo fue comprobar si tenía un piano. Quería imaginármelo tocando piezas de Bach o de Chopin a las tres de la mañana, mientras yo le observaba envuelta en una sábana de seda, con mi cabello perfectamente despeinado. Él se giraría, me tomaría en sus brazos y me haría el amor sobre el piano. Busqué ese bello instrumento pero lo único que encontré fue un casio blanco en una estantería. Arturo se dio cuenta de lo que miraba y, excusándose, me dijo:

-Es un regalo de comunión de mi madre, que guardo con mucho cariño, ¿te gusta?

¿Cómo explicarle a Arturo que nuestra relación nunca podría funcionar porque si hacíamos el amor encima de un casio blanco lo único que conseguiríamos sería una contractura en la espalda, amén de otros moratones?

Le sonreí y proseguí con la velada. Sin embargo, después de estar tres días viviendo en una nube de orgasmos y viajes de lujo con Mister Universo en el asiento de al lado, centrarse era difícil. Así pues, mientras Arturo me relataba su verano,  imaginaba que tenía los ojos grises, la mirada profunda y que, en mitad de la cena, me diría que no podía vivir sin mí. En vez de eso, escuché un:

-Lía, ¿me pasas la sal, por favor?

Es lo que tienen las fantasías. La mayoría de las veces sólo existen en nuestro interior. Arturo insistió en que me quedara a tomar un nuevo cocktail que había aprendido a hacer en la Guayana. No sé si refería al país o a un nuevo bar. Tampoco pregunté.

Estaba a punto de marcharme y de agradecerle la velada con un beso en la mejilla, cuando me cogió de la mano:

-Lía, te he echado de menos este verano. Me ha dado tiempo a pensar en lo que quiero y te quiero a ti. ¿Qué me dices?

En ese momento le podría decir muchas cosas. Por ejemplo, que me estaba pisando, que tenía un Casio en vez de un piano de cola o que quería tener cinco orgasmos al día con Mister Universo, pero no era lo que me había preguntado. Le besé en la mejilla.

-Es una buena propuesta, pero mejor lo hablamos mañana.

¡Toma frase, al menos leer esta novela había tenido un efecto positivo. Mis contestaciones eran de libro!

Parecía decepcionado cuando cerró la puerta. Pero no era momento para sentir lástima. O quizá sí. Pero ya lo pensaría mañana.

* Para los que no hayan leído la trilogía “Cincuenta sombras de Grey” les dejo un par de enlaces. A los que las hayan leído…;)

Acerca de Cecilia G.

Todos los lunes, una nueva historia.
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53 respuestas a Sobrevivir a Christian Grey

  1. yo dijo:

    yo creí que nada más me pasaba a mí…yo estoy peor creo, ahora solo lo veo lleno de puros defectos y tambn -mi relación me parece una basura-… todos los días me repito frente al espejo: “ese hombre no existe”. Le medio sonrío a mi reflejo y sigo con mi vida…incluso ya pense en buscar un psicologo jajajaja por que igual y estoy fantaseando a lo bruto! ;)

    • Cecilia G. dijo:

      Hola yo!
      Ya ves que nos pasa a muchas!!! Creo que la mejor terapia es reírse de una misma, yo lo hago siempre. Muchas gracias por seguirme y por compartirlo conmigo.
      PD: estoy segura de que tu relación no es una basura, entre otras cosas, porque estás tú en ella. ¿Qué tal si le aplicas algunas de las recetas de Grey ;)?
      Lía

  2. Joyita dijo:

    Buenos días…
    dígamos que, después de leer tu post, me alegro tanto de darme cuenta de que no soy la única persona que no consigue vivir en este mundo sin Grey! ;)

    Es posible, que mi verano haya sido el mejor verano de mi vida, o probablemente de los mejores, y bueno.. probablemente Cincuenta sombras haya tenido ‘la culpa’, y además, yo también he tenido mi ‘casi Cincuenta’, y digo ‘casi’, porque tiene 47 años, mucho dinero, mucho atractivo, y mucho conocimiento de como tratarme.. (teniendo en cuenta que tiene 20 años más que yo, me parece de lo más morboso). Este último dato que intento esconder entre comillas, es lo que quizás haya hecho que en la realidad yo también haya sido una Srta. Steele, porque todo ha sido un poco ‘prohibido’, ya que… sigo desvelando… está casado, y tiene un hijo pequeño… Nos conocimos en un evento privado, en una fiesta de verano, de esas en las que la gente va de etiqueta y todo es más que formal… Digamos que soy bastante vainilla, y digamos que me está enseñando a ser más chocolate.. En definitiva, cuando Grey entró en mi vida, cuando comenzaron mis lecturas de esa magnífica trilogía, comenzó mi aventura, mi casi cincuenta, mi vida paralela..
    Me ha encantado tu post, yo tampoco puedo explicar como me siento desde que acabé el tercer libro… GRACIAS
    Un abrazo
    CG

    • Cecilia G. dijo:

      Gracias Joyita, mil gracias (o debería decir Gracias Señorita Steele? ;) )
      Por lo que veo hay mucho Grey suelto por el mundo, a ver si me cruzo yo con alguno. Quién sabe si Arturo…pero es que lo del Casio no lo veo.
      Vainilla, chocolate, fresa….lo importante es que tú elijas el sabor que quieres en cada momento. Y, sobre todo, que seas feliz.
      Lía

  3. Esther dijo:

    Siempre es bueno saber que no eres la única que se ha enganchado a la trilogía pornoDisney! Porque Lía, esto es Disney puro tipo la
    Bella y la bestia pero a lo guarro, tenemos a la bella estupenda, a la bestia que en realidad es perfecto, tenemos castillo, madrastra ( la
    Señora Robinson)… Y todo envuelto en sexo maxiorgasmicon. Como no íbamos a engancharnos? Pero amiga, un libro no te va a abrazar por la
    Noche! Vivan los casio!!!!

    • Cecilia G. dijo:

      Ayy Esther, creo que todas sabemos que nos contaron el cuento al revés. Con los años, casi diría con los días, fue el Príncipe el que se convirtió en rana. Pero a veces es inevitable engancharte a uno de ellos. ¡¡¡Mírame a mí!! Y sí, tienes toda la razón, un libro no te abraza por la noche, pero, a veces, un hombre tampoco. Quizá sean ellos quienes deberían leer “Cincuenta sombras de Grey”. Hombres, ¿Por qué no os animáis?
      Gracias!!
      Lía

  4. raquel dijo:

    Parece que sufrimos del “síndrome Grey” Me identifico plenamente con todas….ando por la vida soñando y con una sonrisa estúpida en el rostro cuando recuerdo algunas escenas de los tres libros (para mi el segundo es el mejor!!). Ni siquiera puedo “desahogarme” con alguien porque soy recién separada…. imagínense tamaña frustración!! al leer “SOLA” estos tres tomos…… y como leí en algunos sitios, creo que mejor nos conseguimos un Dr. Flynn que nos ayude porque ni remotamente espero encontrar “un CHRISTIAN” que me de algo parecido a este hermoso ejemplar literario….Saludos desde Paraguay-Sudamérica, a todas las fanáticas….

    • Cecilia G. dijo:

      Hola Raquel!!
      Ya ves que las mujeres, seamos de Paraguay, de España o de cualquier rincón del mundo, tenemos los mismos problemas. Como bien apuntas, si los hombres leyeran esta trilogía quizá mejoraría un poco la cosa…Lo dejo caer por si alguno se anima. Seguro que sí aunque no lo reconozcan. Hombres, lo más importante es que lo pongáis en práctica.
      Ánimo Raquel y muchas gracias.

      Lía

  5. raquel dijo:

    y definitivamente ….TODOS LOS HOMBRES. jovenes y maduritos, deberian leer esta trilogía……muchas parejas mejorarían, otras se reencontrarían y muchas se consolidarían……

  6. Patri dijo:

    Hola!! De nuevo, me encanta tu post. Y sí, yo también soy una grey-adicta jajaja. Yo creo que de un trilogía como esta se pueden sacar cosas muy buenas, la verdad, yo he captado alguna idea…jajaja. Bueno, espero con ansia el próximo post para que nos cuentes que decides hacer con Arturo. Y como bien has dicho, las comparaciones son odiosas. Animo!!!!

    • Cecilia G. dijo:

      Hola Patri!
      Sí creo que tu conclusión es la correcta: sacar lo mejor de la trilogía, coger las mejores ideas y ponerlas en práctica. Lo que no estoy muy segura es de que quiera hacerlo con Arturo, tiene un casio blanco….
      Mil gracias por estar ahí
      Lía

  7. Auryin dijo:

    Madre mía. Lía me has quitado las palabras de la boca, yo sabia que no era la única que tiene una vida a.G, (léase como en la Biblia antes de Grey) y que mi vida d.G. esta siendo una búsqueda infructuosa de Grey, de un sucedáneo de él. La teoría la sabemos muy bien… es un libro, …esto no pasa en la vida real, …los hombres así no existen. etc., etc., etc. Pero como bien dices las comparaciones son odiosas y ahora mismo es inevitable comparar, yo como tú firmaba ya (alguien me deja un bolígrafo) todo y cuando digo todo es todo, pero lo más importante para mi es el tener una persona que te escuche y se interese un mínimo por lo que tienes que decir (si, si los 5 orgasmos diarios también cuentan). Que los tés deberían leerse los libros sí, aunque por lo que he visto por ahí es que ellos se quedan con que Ana es una ninfómana (la mayoría de ellos al menos) así que nuestro gozo en un pozo. El comentario que esto es Disney para adultos pues cierto es, el problema va a ser el daño que nos ha hecho Disney desde nuestra mas tierna infancia, todas buscamos un príncipe que al final se nos convierte en rana (a la mayoría).
    Pues nada, solo decirte que me ha encantado el post y que tienes una fiel lectora a partir de ahora jeje… Un Saludo de una Greysessed

  8. Nayadett dijo:

    ¡Por Dios! Te juro que es el mejor relato (y vaya que he leido muchos) de lo que realmente Cristian Grey ha hecho a nuestras vidas. Sonrei mucho mientras te leia, y como tu a veces miro mi relacion y de verdad no se que estoy haciendo en ella. Reconozco que cuando lei los libros, fueron dias maravillosos, porque obviamente tenia al señor Grey en mi cabeza. Pero luego todo volvio a la triste realidad y mi marido dejo de ser mi fantasia…es una lata per es cierto. Esta lectura te tranforma de tal modo que ya no quieres conformarte con menos, quieres tener aunque sea una pizca de un señor Grey…¡Algo por Dios! Una sonrisa al despertar, una pregunta de
    preocupacion, un detalle lindo…reconozcamoslo…gracias a Cincuenta sombras nos dimos cuenta lo que no teniamos en nuestras relaciones y que parecia que no nos dabamos cuenta. ¿Ir al psicologo para que me diga “deje de leer?…..ni locaaa!!! Mi lectura es mi escape de este mundo y mi señor Grey mi fantasia mas adorada.
    Gracias por compartir tu opinion con estas pobres almas hambrientas de Cincuenta :) y felicitaciones por tu comentario hermosa.

    • Cecilia G. dijo:

      Hola Nayadett!!
      Yo creo que al psicólogo deberíamos darle la trilogía y a partir de ahí hablaríamos. Igual si es psicóloga la cosa cambia ;)
      Muchísimas gracias a ti, me ayuda mucho leeros.
      Lía

  9. Cecilia G. dijo:

    Hi Auryin!!!
    Me encanta lo de a.G y d.G es buenísimo!!!
    Me dejas perpleja con lo de que piensan que Anastasia en una ninfómana….yo pensaba que a los tíos les encantaría una mujer siempre dispuesta a darles placer.
    ¿Ya no podemos contar con ellos ni para el sexo?
    Muchas, muchas gracias por leerme y por el comentario!!
    Lía

    • auryin dijo:

      La verdad que es asi yo tambien me quede blanca despues de leer varios comentarios que decian eso de Ana pero que le vamos a hacer, ellos son asi!! y lo de a.G. y d.G. me salió jaja pero creo que define bien el fin de la trilogia.

      PD. he visto que se ha triplicado el mensaje (claro como todo viene de tres en tres menos el sueldo) borralos si te molestan. Un Saludo

  10. raquel dijo:

    NO SE COMO ACCEDER SIEMPRE A TU BLOG. CUENTAMELO. DE ESTE COMENTARIO ME ENTERE PORQUE LA PAG. DEL LIBRO EN FACEBOOK, LO RECOMENDÓ. GRACIAS….

  11. lAURA dijo:

    A mi me ha facinado, me encuentro igual que todas, con las ganas de encontrarme a un hombre así, he jurado después de leer la trilogía no enamorarme hasta que llegue mi Grey a mi vida, es rara esta sensacion de recordar y sonreir pero la pregunta es ¿en dónde están los tipos Greys? que yo quiero uno que me busque tan tenazmente como el a ella.

    • Cecilia G. dijo:

      Hola IAURA,
      Ánimo, a veces la búsqueda también tiene su gracia!!! Si lo encuentras, dinos dónde y asegúrate de que no tenga un Casio Blanco en casa. ;)

  12. freearepa dijo:

    Deberíais usar vuestro cinturón de seguridad, Sras. Grey! Creo que debe haber algo que nos sujete a la realidad después de esta trilogía!
    Digo Sras. Grey porque todas hemos anhelado ser Anastasia mientras leíamos. Pero la verdad se impone, y hay que seguir con nuestras vidas… si podemos.
    Lo bueno del caso es que mucho hemos aprendido, y siempre podemos aplicar los conocimientos (especialmente con quien no fue nada considerado con nosotras, quien no nos complació e incluso con quien nos cambió por un recambio mas fresco), para hacerles ver cómo podíamos haber sido con la compañía apropiada, para dejarlo babeando y sin esperanza de volver a repetirlo….mmmmmm…. apropiado castigo….ja,ja

  13. Tamara dijo:

    jajajajaja me parto con lo de CASIO blanco Lía… de verdad… eres tremenda! me encanta Arturo… sencillamente me encanta (por lo que cuentas.. vaya..) Qué todas queremos un Grey en nuestra vida.. está claro.. me leí la trilogía en un plis plas, me enganchó desde la primera página, me enamoraré de los personajes. Yo también he echado un vistazo a mi relación, y ya no sólo por el libro, si no por todo en general.. pienso ¿qué estoy haciendo?… siento que pierdo el tiempo con una persona, que apenas me presta atención (antes no era asi..) que no hacemos nada juntos, que no me respeta.. pero pienso que llevo 7 años con esa persona y pf… la verdad no sé que hacer, pero atisbo un gran cambio en mi vida y no creo que tarde en dar ese giro… enhorabuena por tu blog Lía! Espero con ganas tu próximo post!

    • Cecilia G. dijo:

      Ayy, Tamara, sí ese es el problema, que nos han contado el cuento al revés. Primero son príncipes hasta al conquista, luego la rutina les hace transformase en una especide rana. La pregunta es si el príncipe del que te enamoraste sigue existiendo o se transformó en otra cosa. Ánimo, estoy segura de que harás lo mejor para ti.
      Muchas gracias!
      Lía

  14. Susana Veit dijo:

    Me encantó tu artículo. Yo tampoco podía explicarme por que mi estado de ánimo había cambiado tanto en este último mes. Y ahora reconozco que es el efecto Grey.
    Por más de que yo me divorcié de un hombre súper celoso y extremadamente emocional e impulsivo; el señor Grey llegó a cautivarme con su impulsividad y su carácter tan fuerte y complicado. Sus muchos millones, muchos mensajes de texto y muchos correos electrónicos, y por supuesto muchos orgasmos al día nos ilusionan y nos dan la esperanza de que con mucho amor y comprensión, podemos curar a una persona psicológicamente enferma.
    La historia es buenísima, pero no podemos dejar que sus encantos nos hagan desviar la perspectiva de lo que debe ser una relación de pareja sana y llena de amor.

    • Cecilia G. dijo:

      ¡Hola Susana!
      Tienes toda la razón, no podemos perder la perspectiva de una relación de pareja sana y llena de amor, aunque no sea como la de Grey y Steele. Al fin y al cabo los personajes de ficción no tienen defectos.
      ¡Muchas gracias!
      Lía

  15. hadaazzul dijo:

    hola a todas¡¡
    me encanta tu post Cecilia :)
    sobra decir q soy greyadicta … lei el libro antes d q explotara el BOM grey y aun stoy encantada con la triologia.
    Me sabe malo q la gente lo haya catalogado como ´porno para mamas`
    por dios¡¡ (ojos en blanco ) tengo 24 años y me releido el libro no se cuantas veces ,gracias a este libro he puesto en practica algunas `situaciones` y la verdad….. me encantaa¡¡ no sabia nada del mundo `sado light` y porque no probar con tu pareja??? y sin ella… creo q este libro deberia leerselo todos los hombres y mujeres ES GENIA ¡

    P.D: que pasara con arturo?? me has dejado intrigada..sera tu sr.grey?
    esto es como un librooooo ¡
    un besazo a tod@s

    • Cecilia G. dijo:

      Hola hadaazzul!
      Bienvenida! Sí, a mí el nombre de porno para mamás me parece un poco indignante, como si las mujeres cuando son madres dejaran de ser mujeres. Me alegra mucho saber que has puesto en práctica algunas situaciones y por tus ojos en blanco parece que han sido igual o mejores que en el libro ;) ¿no?, ¿también te muerdes el labio?.
      Yo como verás por mis posts, aún no he podido. Mis relaciones con Héctor-interruptus-, con Jairo-tormentosa-, con César-ufff-, han dado poco de sí.
      ¿Y Arturo?, aún no lo sé. Lo que tengo claro es que os lo contaré todo desde este blog.
      Gracias por estar ahí
      Lía

  16. Tysha dijo:

    Pense que era la única, me alegra honestamente saber que no. Llegue a pensar que habia algo mal en mi, por estar perdidamente enamorada de un personaje ficticio, comence a mirar a mi esposo por debajo del nivel… ahora teniendo los estandares hasta las nuves con Crhistian Grey.
    Realmente el efecto Grey es tremendo, Cecilia G, me paso lo mismo que a ti, no solte la trilogía, libro por día, y después me quedó el resto de la semana para sentirme muy rara por los efectos secundarios pues finalmente el Sr. Grey es de Anastasia.
    Debo decir que tal efecto esta haciendo mella en mi mente, y me estoy re planteando muchas cosas. Pero sin duda estoy feliz de haber tenido en mis manos al Sr. Grey en más de 1500 páginas, que seguire deborando. No se cuantos divorcios se puedan dar, pero más allá de todo, creo que esta trilogía nos trajo muchas cosas buenas, a nivel interno.

    • Cecilia G. dijo:

      Hola Tysha!
      Ya ves que no eres la única. Como decía Auryn hay un antes y un después tras esta trilogía.
      Te agradezco mucho que lo hayas compartido conmigo. Lo mejor que podemos hacer es, como bien dices, quedarnos con lo bueno.
      Gracias y ánimo!
      Lía

  17. ... dijo:

    “por unos cuantos millones de dólares, incluso de euros”

    1 EURO = 1,3 DÓLARES

  18. Marías dijo:

    ¿Soy la única que no he leido esa trilogía? De esta semana no pasa…

  19. Ktira dijo:

    Hola Cecilia G., Aunque común el comentario, que bueno saber que no soy la única.
    Pero hay algo que no logro entender, todos nos dicen que es una historia Disney o tipo Corin Tellado o tantas otras comparaciones y sí es cierto, pero en hemos leido o visto peliculas con miles de historias Disney y nunca pero nunca ninguna había causado este sentimiento.
    Evidentemente estoy pasando la depre post Sr. Grey, y fastidia un poco la comparación con la propia realidad… necesito una explicación que me devuelva a la tierra…
    Saludos desde Venezuela

    • Cecilia G. dijo:

      Hola Ktira!!
      Yo creo que el secreto está en que el Señor Grey tiene mucho de lo que a todas las mujeres nos gustaría. Además está contado en clave de hoy día. Quiero decir que no es una historia romántica del pasado con la que no puedas sentirte identificada.
      ¡Ánimo con la depre, no se puede evitar, tienes que pasarlo! Con tiempo, mimándote mucho y-si no vuelves a releer los libros una y otra vez-, se supera. Dentro de unas semanas, podrás disfrutar de ello sin sufrir. Además, ten cuidado de que las nubes no te impidan ver el sol. Quiero decir, seguro que tienes muchos soles en tu vida y espero que no te los estés perdiendo por estar en la depre post Grey. ¡Espero haberte ayudado!
      Muchas gracias!
      Lía

  20. Juan dijo:

    En el fondo (y no tan en el fondo), es injusto que nos comparéis con Christian Grey. Sí, soy hombre… y sí, he leído el primer libro de la trilogía, pero… no he podido continuar. Entiendo muchas de las frustraciones de las que habláis ¿cuántos hombres existen en el mundo que sean guapísimos, fortísimos, riquísimos, cultísimos y perfectísimos? Habla francés, pilota helicópteros que aterriza en las azoteas de sus edificios, toca el piano y derrite a las mujeres con sólo mirarlas. Su cuerpo es perfecto, su dentadura más y, por si no fuera suficiente, tiene un miembro enorme. Hasta su hermano es guapo, también la novia de su hermano (la amiga de nuestra querida Srta. Steele)… y no digamos ya la propia señorita Steele.

    Nos recomendáis a los hombres que nos leamos la trilogía para… ¿qué? ¿Para que sepamos cuán imperfectos somos? ¿Para que sepamos cuán imperfecta es la realidad? ¿O para que también pasemos los días posteriores a la lectura solitarios y deprimidos pensando en el día que, tal vez, podamos conocer a nuestra bellísima, inocente y ardiente Srta. Steele, esa mezcla perfecta entre pasión, sumisión y rebeldía? Quizá tendríais que daros cuenta -en una reflexión no tan profunda- de que no somos ni Greys los unos ni Steeles las otras. O quizá nosotros, aparte de deprimirnos por no tener a nuestra Steele en casa, también podemos frustrarnos un poquito por no tener nuestra propia “Christian Grey”: esa mujer perfecta, de cuerpo escultural, melena larguísima, ojos turquesa, pechos generosos, rica, culta hasta decir basta, que toque el piano, hable francés, pilote helicópteros, nos compre coches como quien compra caramelos y, además, folle (con perdón) como los ángeles y esté 27 horas diarias pendientes de nosotros… ¿quién no querría alguien así?

    Así que, yo… simplemente, adoro a mi srta. Steele porque es real; porque un día le duele la cabeza, y otro se enfada si cambio algo de sitio, pero… al tercero, y a pesar de que yo no tengo helicóptero, tiene siete orgasmos. Y diez, o quince. Yo no le puedo comprar un coche pero estoy pendiente de que sea feliz; no toco el piano pero sí la batería, no tengo los ojos grises y profundos, pero voy al gimnasio y trato de cuidarme para ella. En definitiva, ni ella me pide perfección ni yo se la pido a ella… así que se podría decir que no tenemos una vida ni de anuncio, ni de novela erótica llena de princesas y príncipes perfectos. Pero de lo que no me cabe duda es que, al menos yo, sí sé apreciar su lado Steele, y ella mi lado Grey.

    Besos.

    • Cecilia G. dijo:

      Estimado Juan,
      muchísimas gracias por tu comentario. Estoy de acuerdo en todo lo que dices, la parte racional de mi cerebro está contigo 100%. Pero a veces los sentimientos son irracionales y no puedes evitar pensar que quizá la causa de nuestra infelicidad, o de que no vayan bien las cosas con nuestras parejas sea porque no son perfectos. Quizá el secreto está en tratar de buscar esa perfección en todo lo que tienes, con quien lo tienes. Quería agradecerte de corazón que hayas compartido esta reflexión porque necesitamos saber qué pensais vosotros, qué quereis, o si también tenéis dudas. Creo que el secreto de una pareja está en la última parte de tu comentario…
      Gracias de nuevo!, Felices fiestas y un abrazo!!
      Lía

  21. Fi dijo:

    Tengo que compartir con ustedes que yo también tuve un pequeñísimo episodio post-Grey. Tengo un novio con quien siempre me he llevado estupendamente bien. Desde el inicio de la relación (hace casi 3 años), ambos sabíamos que ninguno era perfecto, pero muestro amor creció de las mismas imperfecciones. Su desorden me hacía sonreír. Siempre tenía ganas de ayudarlo a mejorar y crecer juntos.

    Post-Grey: Perdí interés. No me interesaba si el se iba a donde se fuera, yo prefería mi librito y los sueños del hombre perfecto que es Grey. Decía: “tal vez deba dejar todo aquí e ir a buscarme un Grey”.

    Pero el subconsciente es más poderoso de lo que imaginan, cuando las cosas sólo iban en picada abajo con mi novio (pasamos de flores y corazones a 1 llamada al día para decir “estoy ocupado”), tuve un sueño horrible!!! Mi novio se iba, perdió interés, quería seguir adelante con su vida sin mí. Fue como una llamada de emergencia para mí porque lo que sentí en el sueño sólo hizo que me de cuenta de lo mucho que lo sigo queriendo y también lo necesito (me ayuda a ser la persona que quiero ser porque soy yo misma) y sí tuve un orgasmo desde la primera vez. Es todo un Dios para mí (desordenado, despreocupado y con todos sus defectos). Puede que a veces sienta que el hombre en la relación soy yo, pero él es incondicional conmigo.

    No descuiden sus relaciones por un librito que aunque es perfectísimo y de ENSUEÑO -sí en letras mayúsculas-, existen hombres que nos aman por como somos -seamos Ms. Steele o no-. Yo he dejado de esperar que mi novio se convierta en Mr. Grey, pero eso no quiere decir que no pueda pintarle todos los colores habidos y por haber a mi relación.

    Mucho cuidado con caer en un círculo vicioso y perder de vista las oportunidades maravillosas del día a día: no olvidemos que “la vida te da limones para que hagas limonada, pero también para que hagas ceviche o para que le des un saborcito diferente al pollo o simplemente para que te prepares un buen chilcano y disfrutes de un excelente viernes por la noche, sábado por la tarde o domingo por la mañana”. Disfruten a sus hombres!!! Que los de la vida real nos pueden dar harto limón y harto chocolate a la vez.

    Un beso muy grande para todos! Espero que mi testimonio les ayude.

    Pd. Juan me encantó lo que escribiste, el último párrafo te define. Mucha suerte con tu relación, eres un chico de oro.

  22. Cris dijo:

    Yo también he sufrido esa conmoción post-Grey. Tenía en mi lista mental de lecturas muchos más libros como tarea pendiente, pero no sé por qué razón, el otro día cargué en mi Kindle la trilogía. Viernes noche, lunes mañana. ¡La leí del tirón! Mira que en mi fuero interno reconozco que no está bien escrita y que en algunos pasajes me saca de quicio (creo, sobre todo, por las frases hechas y la “diosa interior…”), pero me enamoré de la historia de amor de los dos personajes (dejando casi a segundo plano la parte sexual).
    ¡¿Quién no quiere un Christian Grey en su vida?! Es perfecto, quitando algún que otro defecto de fábrica… Y Ana Steele también. Como he leído que os ha pasado, no he podido evitar sentir un poquito de decepción personal. Me explico: claro que a nosotras nos encantaría tener un novio así, de 27 horas pendiente, cariñoso, guapo, rico (bueno, esto es accesorio)… ¡¡tan tierno y romántico!! Pues claro que sí. Y luego me vi pensando sobre mi relación actual: ni es alto-musculado-pelo cobrizo alborotado, ni tiene millones, ni… Y me reí: pero R. (mi novio) tiene los ojos verdes de un color especial, que cambian con la luz hacia tonos ocres increíbles; no es alto, pero yo tampoco, así que no lo necesito; musculado… bueno… se está poniendo en forma (¡cosa que valoro un montón!); rico… pues no, pero tampoco me parece algo tan importante. Y vi todas las cosas buenas que tiene: es tierno, cariñoso, muy romántico, se enfurruña algunas veces como un crío (¿quién no?), se preocupa por mí y me escucha, me mima mucho y también me abraza al dormir. En definitiva: no puedo compararlo con Christian Grey porque el personaje de ficción no se puede comparar con mi personaje real. Me quedo con lo bueno de ambos, con las ideas que aporta el libro (que son muchas si no perdemos el norte) y con la recomendación de que intentéis ver todo lo positivo que tenéis en la vida real (que es mucho más, os lo aseguro). Le he recomendado el libro aunque, jajajaja, no está muy seguro de querer leerlo. Yo lo estoy releyendo y disfrutando de los matices, ahora que conozco la historia, pero ya sin tanta paranoia de querer un Grey en mi vida.
    En fin, que me enrollo como las persianas: ánimo, chicas. Hay vida más allá de Grey con nuestros Christian particulares. ¡Y ellos son de carne y hueso, no lo olvidéis!

  23. Johanna dijo:

    Hace 2 días termine de leer la trilogía, me siento perdida! No se que hacer sin Christian y Ana los amo y amo su mundo. Cuando empece a leer me pasaron las mismas emociones que a ustedes, no pensé que un libro pudiera despertar tantas sensaciones en mi. Amo este hombre!

  24. dayana dijo:

    hola ya veo que no fui la unica que dejo todo botado por leer los 3 libros.
    pero como para ante una historia llena de amor, misterio y lujuria, y ahora que lo e teminado no puedo hacer algo sin pensar en esta historia y peor aun quiero que mi marido sea un chistian greyyyyyyyyy estoy totalmente segura que tengo que ir con un doctor. pero por los momentos solo me queda experimentar esas noches de pasión de grey con mi esposo aunque estoy segura que no seran 5 orgasmos seguidos jajajajajaja.
    aparte de todo eso de verdad que es un gran libro me encanto esta historia :)

  25. Patty Poo dijo:

    También me uno al Club de Fans Christian Grey. Es cierto que es el sueño de hombre a pesar de sus traumas, porque es bello, rico, poderoso, elegante y un espectacular amante, no solo por sus artes que hacen que se me pongan los ojos en blanco, sino porque busca que ella tenga el mayor placer (aunque parezca que la hace sufrir) hace que se siente plena, obviamente para placer de él. En mí ha tenido un efecto diferente: ha logrado que me vea a mí misma plenamente. Que quiero decir con esto: que aunque no exista un príncipe de Disney como parece, eso no significa que existan hombres espectaculares, casi como Grey. Pero que hacemos para ello. Las mujeres cuando se casan se convierten en esposas y luego madres, y que pasó con la mujer, con la “diosa” que tenemos dentro. Yo me di cuenta que mi “diosa” estaba en estado de hibernación y en complicidad con mi “subconsciente” me dieron unas cachetadas y me dijeron…”que estás haciendo contigo”. Me miré en el espejo, a pesar de ser baja tengo un muy buen cuerpo, a pesar de mi sobrepeso no pierdo las formas en especial “mi derriere” (un ex decía que era su pan francés, y que no me habían echado talco sino levadura de bebe), pero ese cuerpo, mi cuerpo está oculto en un montón de grasa, celulitas e indiferencia. Soy una mujer de mediana edad, a la que ni un perro ladra (ni para morderme), alguna vez leí hace mucho que si una mujer pasa por una obra en construcción y ningún obrero le silba, algo está mal. Cómo vamos a despertar el interés de cualquier hombre si no nos ocupamos de nosotras, “no hay mujer fea sino mal arreglada”, generalmente nos vestimos para “ir a trabajar”, no para sentirnos más mujer, para despertar admiración de hombres y mujeres; es cierto que Grey quiere decidir hasta cómo debe vestirse Ana, pero lo hace porque ve el potencial de mujer que es, que sabe que ella es insegura en ello y que él es un hombre apetecible para las mujeres, y quiere que ella demuestre a los demás lo apetecible que también es y para deleite de los ojos de su marido. No estoy de acuerdo con todo lo que dice Juan, es cierto con soñamos con ser de fantasía, pero lo que realmente nos ha cautivado es el amor, consideración, delicadeza, ATENCION, ese juego personal de seducción, aún con el día a día de los acontecimientos, que en este caso eran aterradores a veces, el romance, la pasión, la admiración siempre están presentes. Amigas, cómo tenemos a nuestro Grey, ese que está al lado de nosotras, porque no le sacamos el mayor partido a sus atributos, ayúdenlos a ser un Grey, llévenlos de la mano. Seamos más Anastasia Steele sin dejar nuestra esencia y quizás encontremos un Christian Grey que transforme nuestro mundo. Y ojala los hombres se den cuenta que “su mujer” también puede ser “su amante” y con todas las fantasías eróticas que quiera porque estoy segura que todas las mujeres se los agradeceríamos.

    • Cecilia G. dijo:

      Hola Patty Poo!
      muchas gracias por tu comentario, me alegro que nos hayas dado tu punto de vista porque yo no lo había visto así y creo que tienes mucha razón.
      Un abrazo y gracias por compartirlo

  26. La pseudoAnastasia dijo:

    Me topé de casualidad con este blog, porque mi esposo (con quien llevo 7 meses de casada), estaba buscándome en Internet dónde comprar los tomos 2 y 3 de esta “fascinante” trilogía después de notarme tan “fascinada” con la historia. Me comentó que de casualidad se había encontrado un libro llamado “Las falacias de Grey” y un sinnúmero de vestigios que resultaron después de la obra de E.L. James; lo sé porque todos terminan en “Grey”. Entonces empecé a buscar posturas más “racionales” sobre este libro, que si bien empecé a leer con cierto escepticismo ahora se ha instalado en mi mente como si fuera una cicatriz incorregible: La vaina es que me siento parecida a Anastasia en casi todo, excepto en su capacidad para tener múltiples orgasmos en una sóla “sesión”… Es frustrante, y más aún cuando sientes que has tenido sexo de la manera más corriente, cotidiana y posiblemente aburrida. ¿Acaso a ella no le dan infecciones urinarias, nunca ha sentido inapetencia sexual por cansancio, enojo con su pareja o porque no fue su día en el trabajo? Mi esperanza es que en los dos restantes tomos me tope con una de estas desavenencias; mientras tanto me seguiré preguntando si la autora de todo este torbellino sexual, E.L. James, llegó a sentir todo esto en su juventud, o si por lo menos experimentó algo parecido, porque su juego literario de sumergirnos en la realidad con personajes mortales pero con aptitudes casi sobrenaturales, lo deja a uno inmerso en una serie de comparaciones donde, por lo menos yo -y obviamente mi esposo-, salimos perdiendo.

  27. Dios mío chicas! Estamos fatal!!!
    Queremos que las trilogías de Grey continúen!!!
    Al menos mientras leemos somos dichosas!!!
    Jajajajaajajajajajaaja!!!!
    Carnet de Manipuladora

  28. angelesxx dijo:

    recién terminada la trilogía de grey bueno al parecer tengo mi propio grey y mi historia da para novelas jajaja pero feliz junto a el y 5 orgasmos y mas al ida así que la vida después de la trilogía existe e probado los azotes con el y me gusta me gustaría seguir en contacto con ustedes haber chicas que me cuentan saludos desde Chile

  29. mon dijo:

    Hola chicas. Yo estoy igual a ustedes. Mi vida es ahora un antes y despues d grey. Cada coche lujoso q veo m lo recuerda y coincido hace ver tu relación como una maldita escoria

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