Farsa golfista

Estos son mis principios, si a usted no le gustan, tengo otros”
 Groucho Marx

Una docena de subsaharianos estaba a punto de salir del infierno, solo necesitaban saltar la última valla, y se dieron cuenta de que se habían convertido, sin quererlo, en espectadores de un partido de golf y disfrutaban de una posición privilegiada con vista aérea del green. De vuelta en España después de ser expulsados “en caliente” hace un año y disfrutar el pasado verano de unas vacaciones en un Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, donde “hicieron un análisis de su situación individual, celebraron entrevistas a su efecto, elaboraron informes, determinaron los itinerarios idóneos para cada caso, detección de problemática, así como el seguimiento de los usuarios tanto en procesos internos como externos”; pocos días después, la Comisión Europea mostró su “preocupación porque incidentes tan perturbadores puedan producirse en nuestras fronteras”.

¡Albatros! Mis alas de gigante, me impiden caminar

¡Albatros! Mis alas de gigante, me impiden caminar

Conocían el juego, se lo explicó un amigo senegalés que se encargaba de recuperar bolas perdidas en lagos, bosques y aparcamientos para luego vendérselas a un jubilado español, antiguo concejal de urbanismo que no fue capaz de hacerse con un puesto de conseguidor, y ahora intentaba ganarse unos céntimos con la venta de pelotas usadas a los golfistas de turno. Sus antiguos compañeros de partido le tenían preparado, para cuando saliese de la cárcel, un puesto de aparcacoches, otro de vendedor de pelotas ya usadas y, si se portaba bien, uno de caddie.

La afición ahora teórica y televisiva de Toure, joven sin pasaporte ni nacionalidad, ansioso por hacerse con uno de los coches que había visto en Internet, podría convertirse en práctica, pero el juego de palitos, bolitas y hoyitos le parecía soporífero ahora que lo veía en directo.

Los jugadores eran dos diputados: los señores Tumás y Andaquetú, cargos que han tenido puesto en distintos partidos políticos, siempre contrarios y nunca enemigos. Partidarios de la rupestre doctrina economicista “Solo aumentas tu riqueza si crece su pobreza”, coleccionistas palurdos de coche, yate y chalet (con impuestos en diferido vía paraíso fiscal), se dejan acompañar por personajes secundarios, como el PiPiolo (diminutivo del latín pipĭo, -ōnis, “pichón, polluelo”), monaguillo patriota, bufón sonriente de la comparsa gubernamental. Ahora, con el aliento de las elecciones municipales en el cogote, las risas juveniles y el olor a cárcel, no quedan bien en una  campaña electoral y tienen que desaparecer del escenario.

En 1862, Karl Marx dijo que los hechos y personajes de la historia universal aparecen dos veces: la primera como tragedia y la segunda, como farsa.

VALE

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Farsa golfista

  1. óscar dijo:

    Mis conocimientos sobre golf dejan mucho que desear, pues siempre confundí green con la tarjeta que necesitaba para quedarme a vivir en EEUU, y bunker con el refugio carbonera que decía la leyenda urbana que se había construido bajo La Moncloa algún presidente de pro temeroso de infortunios venideros. Ni que decir tiene que, hasta hace no mucho, pensé que el gran y ya fallecido Severiano Ballesteros, había destacado en el arte de la ballesta sobre jardín.
    Conocí ha no mucho a un nigeriano llamado Toure, como su personaje, en el quiosco bajo mi casa, y me dijo algo que se me ha quedado grabado a fuego. Me dijo, entonces, con su voz de baobab curtido bajo el sol y con un español entre fronteras: “Se me hace difícil entender al hombre blanco cuando se pone a hablar de lo que no sabe… y sabe tan poco que no entiendo por qué habla tanto”. Luego no volví a verle y creo que se marchó para las américas y tuvo éxito participando en un reality show sobre supervivencia. Alguna vez le he visto de tertuliano en el late night de David Letterman, blanco y verborreico como pocos. Toure, por el contrario, aunque ahora se hace llamar Big Niger Big, se limita a advertir a todos del apocalipsis según el Año Bantú, que se las trae el jodío.
    Un saludo.

  2. cpascualarribas dijo:

    Vaya mi añorado y deseado adiós para todos los señores/as (im)putados/as, y grandes jugadores del golf, aquellos que hacen cierta la frase “A Dios rogando y con el mazo dando”, y de paso vaya también mi adiós a las vallas y a la falta de responsabilidad de quienes las hacen posible, a los de acá y a los de allá, allende los mares, y por supuesto a los señores/as TÚ-MÁS y ANDA-QUE-TÚ que tanto proliferan, echando del centro hacia fuera a aquellos que se creen del centro hacia dentro, o de derecha-centro a izquierda-centro y viceversa, porque ya no son centro de nada y de nadie. Y doy la bienvenida a los honestos de corazón, aquellos que como este cronista nos deleitan con sus letras y con sus actos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Current day month ye@r *